De pronto no eran mis labios,
en los cuales querias fundirte.
No era mi piel,
Ni mi cuerpo,
el que buscabas incesante.
De pronto te diste cuenta,
que no necesitabas de otros labios,
que no querias otra piel,
que no buscabas cualquier cuerpo.
De pronto te diste cuenta
que,sin quererlo,
ya me querías.
®

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